Capacitación económica de las comunidades marginadas de Rubavu.
Hand in Hand for Development (HIHD) se fundó en la provincia occidental de Ruanda y ahora actúa en varias regiones. La ONG trabaja con grupos marginados como huérfanos, viudas, jóvenes desempleados, personas con discapacidad o albinismo y familias con bajos ingresos. Su objetivo es crear medios de vida sostenibles y ampliar las perspectivas sociales y económicas. Los programas combinan la educación empresarial, el fomento del empleo y la agricultura ecológica con la educación sanitaria sobre el VIH/SIDA, la higiene y la planificación familiar. Al mismo tiempo, HIHD está comprometida con los derechos humanos y la igualdad de género, y utiliza la formación y las redes locales para fortalecer una sociedad integradora en la que todas las personas puedan desarrollar su potencial.
El distrito de Rubavu reúne buenas condiciones para el cultivo de hortalizas y cereales. Sin embargo, la escasez de semillas, la falta de conocimientos y los limitados medios de producción impiden aprovechar este potencial. La situación se ve agravada por crisis como la erupción volcánica y la pandemia de COVID-19, que han debilitado masivamente los medios de subsistencia de muchas familias. Las viudas, las madres jóvenes, los jóvenes desempleados y las personas con VIH/SIDA se ven especialmente afectadas. Apenas tienen acceso a ayudas estatales. También hay obstáculos sociales: Las mujeres suelen quedar excluidas de los procesos de toma de decisiones, mientras que las jóvenes embarazadas están expuestas a un alto riesgo de violencia doméstica, marginación y tráfico de seres humanos. Las consecuencias del genocidio y la guerra civil siguen repercutiendo hasta hoy y afectan especialmente a estos grupos.
En el distrito rural de Rubavu, Hand in Hand for Development (HIHD) abre nuevas perspectivas a madres jóvenes, viudas y jóvenes desempleados. El proyecto promueve su independencia económica mediante formación agrícola, conocimientos de gestión empresarial y acceso a recursos financieros locales.
A lo largo de tres años, 85 participantes asisten a cursos de formación sobre cultivo y comercialización de hortalizas, sastrería, tejido, gestión de cooperativas y educación empresarial. Esto se complementa con préstamos rotatorios en el modelo de grupo de ahorro y el establecimiento de redes con instituciones financieras y empresas.
Gracias a la financiación de Lemonaid & ChariTea e.V., se están creando importantes infraestructuras: un invernadero para la propagación de semillas de patata irlandesa, un centro de lombricompostaje para la mejora del suelo y un mercado local para la comercialización directa. De este modo, el proyecto sienta las bases de un desarrollo económico sostenible, centrado en la justicia social, la educación financiera y la perspectiva de género.
Paciente Niyitegeka
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